Andar diariamente entre una y dos horas a ritmo rápido.
Involucrar
a toda la familia en la dieta.
Quitar de la vista todo lo que este prohibido comer (bebidas
alcohólicas, frutos secos, embutidos, dulces, etc…).
No limitarse a las típicas ensaladas insulsas y pescados o carnes a la
plancha, echarle imaginación y hacer platos sugerentes, recomiendo para
ello consultar la mejor web de recetas existente en Internet:
http://www.tranbel.tk
No existen dietas milagrosas, lo único efectivo y médicamente aceptado es consumir menos calorías que las que se gastan.
Nada hay prohibido, todo puede comerse, pero solo el peso correspondiente. Y encima es fundamental NO PASAR HAMBRE, es necesario comer (sólo de verdura) lo necesario para no tener dicha sensación . Tener en cuenta que mientras mas mastiquemos mas se reduce la sensación de hambre.
Cuidado con los excesos, si un día nos metemos entre pecho y espalda una fabada o unos callos, pues compensar durante la semana con un par de platos de cualquier grupo por verduras.
Suprimir por sistema los alimentos fritos, grasas (mantequillas, margarinas, aceites) y embutidos grasos (chorizos, morcillas, mortadelas, pancetas, patés industriales, cremas de queso, etc...), salvo el jamón ibérico o serrano del que podremos darnos de vez en cuando un pequeño caprichito.
El aceite es una fuente de calorías importantísima, es fundamental controlarla, aprendiendo a cocinar sin él o con el mínimo indispensable. Uno de los errores mas comunes que se suele cometer es que bajo la etiqueta de que el aceite de oliva es sano, se abusa de él en la preparación de cualquier comida.
El agua tiene calorías 0 y puede tomarse antes, durante o después de las comidas, no afecta absolutamente para nada. Es recomendable beber mucho agua, ya que llena el estómago y da sensación de hartazgo.
El resto de bebidas solo las de calorías "cero" , las colas y refrescos de sabores aportan una cantidad ingente de calorías. Es mejor tomar una cerveza de vez cuando, pero eso una cerveza, no un barril. Para comer se sugiere tomar una copa de buen vino.
El problema de la alimentación actual es que sigue basada en la ingesta de proteínas, hidratos de carbono y grasas para desarrollar trabajos manuales propios del 99% de la población hace 50 años, cuando la sociedad actual es el 90% sedentaria por lo que se necesitamos la mitad de las calorías que nuestros antepasados. Por este motivo es fundamental cambiar nuestro hábito alimenticio DE POR VIDA, no para un par de meses.
La obesidad es la epidemia mas extendida del mundo occidental, está demostrado científicamente que tiene un alto componente genético, por lo que está en nuestras manos no dejar esa herencia a las próximas generaciones.
Estas recomendaciones son un extracto de las charlas dietéticas impartidas por el Centro de Endocrinología y Nutrición del Equipo del Doctor Sánchez Franco de Madrid.
Buen provecho y que tengamos éxito





